sábado, 30 de mayo de 2009

VII

Cuan violenta eres flor,
cuan violenta.
Y cuan débil
yo.
Cuanta debilidad
de no poder dejar de mirarte
y querer dibujarte
asi sea con los dedos
bordeando tus labios
que esperan impacientes.
Cuan hermoso es ver
el canto de los bosques
azules
con tu olor a pétalo
y tus muslos mojados
debajo de mis calderas
manos.

miércoles, 20 de mayo de 2009

Cuando paso muy cerca de una fuente de calor

Todas las piedras de mi camino
me conversan,
me dicen que jamás seré bella
ni mucho menos bello.
Me hablan de lo poco que queda para
el 21 de agosto de 1992
y de lo mucho que queda para hoy.
Me escriben cartas a tu nombre
y yo me las creo todas
me enseñaron que no podía mirar
a los ojos a las mujeres
ni a los delfines, ni a los murciélagos.
A los gatos me los como
y estoy convencido que en otra vida fui
el perro que te miraba desnuda en las noches,
y que en un universo paralelo de nivel uno
yo soy un diamante envuelto en pétalos de
crisantemos y tu eres una mariposa
que me dice todas las noches
TE AMO.
Eso
me conversan
todas las piedras de mi camino.

miércoles, 13 de mayo de 2009

Espacio para que dibujes lo que quieras

Lo que quieras.































(Dedicado a la que le gusta dibujar todos los días antes de irse a morir)

jueves, 7 de mayo de 2009

VI

En místicos y profundos ríos nos hundiremos,
porque es en lo profundo y lo místico
en donde no se sabe qué va a pasar.

jueves, 30 de abril de 2009

Mi vida en la Capilla

Vivimos prácticamente solos en nuestro país vasco, hablamos nuestro idioma y respiramos nuestro sacro aire. Nuestros ataudes somos nosotros mismos y nuestras lágrimas son del mismo olor. Miramos el mismo morado con amarillo y el mismo verde de atrás, el perro indisciplinado juega con nosotros aunque nosotros no queremos jugar con él y dejamos que los genios estén donde deben estar los genios.

domingo, 19 de abril de 2009

Una manchita de azul Prusia y una de umbra quemada

Yo soy una manchita de azul Prusia. Estoy disperso en la esquina derecha de una hoja bond a4.
Tú me esperas en la otra esquina, eres una bella mancha de umbra quemada y la izquierda es tuya.
Nos miramos de extremo a extremo como en un cortejo tácito, la hoja da vueltas pero no logra acercarnos, nuestras barrigas se mueven como bolsas de agua a punto de reventarse y uno no sabe en qué momento cederá.
De repente, el blanco va desapareciendo entre nosotros, somos como dos satélites de un planeta que no existe y estamos a punto de colisionarlo. Nos acercamos, nos acercamos, nos acercamos, nos acercamos.
¡¡SPLASH!!
Negro.

domingo, 12 de abril de 2009

V

Hoy las frutas amanecieron sobre la mesa,
nuestra vergüenza está recostada en su cama
y mis amígdalas inflamadas,
se mueren por verte desnuda.

El silencio es como una masa blanda
y líquida
y liquida
y tú lo sabes usar muy bien
me flagelas
y yo solo atino a
quererte.

Soy lo que queda en una botella
cuando te tomas su contenido.
Lo que vomitas después
de probar un poco de aguarrás
de mis dedos.
Soy una oreja.
Tú eres todo lo demás.